SE TRASPASA
Caminando ayer por una céntrica calle pude observar dos carteles de antiguos negocios con fondo negro y letras naranjas cuya literatura se remite a un escueto: se traspasa. Me dio por pensar y pensar un largo rato. Reflexiones en torno a las vidas que cuelgan esos carteles. Como si de una bandera blanca se tratase es la manera que muchos pequeños empresarios de este país tienen para la rendición, para claudicar, para recular, para dejar de perder dinero, para dejar de ver pasar las horas, los días o los meses sin esas ventas que te permitan llevar una vida digna y mantener al día los pagos. También me dio por pensar si existen malos empresarios o malas ideas, o tal vez una mezcla de ambas. Pensé también en los estudios de mercado previos, en la volatilidad de las modas, en los gustos de los consumidores, en las subvenciones para montar negocios, en lo exigentes que son los clientes para algunas cosas y en las tragaderas que tienen para otras. En lo fácil que resulta, para los que tienen poder y dinero, montar megaproyectos y en las angustias y sudores que tienen que pasar otros para montar su microchiringuito.
Me dio también por pensar que en nuestras vidas estamos recreando constantemente las mismas técnicas del marketing. También abrimos nuevos proyectos vitales, cerramos otros, traspasamos nuestras angustias, fobias, miedos y magnificamos y publicitamos nuestros logros y éxitos. Decoramos nuestras vidas y nuestros cuerpos, a modo de escaparate, de lo que no somos o en lo que no creemos. Otros esperan y esperan a que soplen los vientos favorables y antes de que te des cuenta viene el ciclón y te jode el invento y la esperanza. Contratamos amigos nuevos y despedimos, procedente o improcedentemente, a otros. A veces tenemos estabilidad vital y otras veces tenemos tiempos, comida, televisión y relaciones basura.-.
Ojala la persona que cuelga estos carteles tengan un plan “B” que les permita cerrar una puerta para abrir otra más interesante. Ojala que ese local maldito por el que ya han pasado tantos negocios y sueños consiga encontrar la idea para que le recuerden por lo que es y no por lo que fue o no pudo ser. Siempre es más interesante el estado anímico del buscador que el estado vital del que se siente derrotado. Siempre es bueno y difícil tener ideas y empuje para materializar proyectos que ser observador desde la atalaya del conformismo y luego argumentar en la suerte lo que en definitiva fue trabajo y riesgo.
Tal vez el mejor cartel sea aquel que rece: “me traspaso” a otro lugar, a otro proyecto mejor, a otras experiencias, con otras ideas nuevas, con otras personas, con horizontes más amplios y mentes más abiertas y sobre todo y por encima de todo, siendo fiel a un estilo de vida donde para llegar a algún sitio no tenga que pisotear los derechos de nadie. Donde la contabilidad no sólo recoja los datos económicos sino también los intangibles del alma. Donde el balance final recoja el éxito del proyecto y la felicidad que ha otorgado a sus clientes. Hasta los bancos pueden triunfar humanizándose
¿Verdad Mr. Yunus? Ese el mayor certificado de calidad que se puede lograr en nuestra empresa y también en nuestras vidas.
Toño Villalón.
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